1. Preparamos un arroz y bebemos vino. Luego salimos a dar una vuelta por el camino, casi hasta llegar a Llavaneres, y regresamos. Nos bebemos una botella de cava que también he traído y, a las ocho y media, me acerca a Mataró en coche. Doy una vuelta hasta casa y, cuando llego, no tarda en ponerse a llover. Primera lluvia del año.
2. El atardecer, visto desde las Cinc Sènies, es exuberante y lleno de color. Un cielo encendido, rojo, naranja, amarillo, que poco a poco se apaga tras la cordillera en la que se encuentra el castillo de Burriac.
3. Por la noche me pongo a ver Marisol, llámame Pepa, documental convencional sobre un ángel comunista muy poco convencional. Marisol me fascinaba de pequeño y me fascina ahora. Para mí es la diva originaria. Su actuación cantando «Corazón contento» en 1968, en un programa que se llamaba Galas del sábado, no tiene parangón; ese vestido blanco, de encaje, con falda corta, mangas estilo mariposa, contrastando con un cinturón ancho y negro.
Viendo a Marisol, escuchándole hablar y cantar, uno nota un irrevocable vitalismo: la hierba crece, el sol ilumina y la vida se abre paso ante la grisura y decadencia que parece dominarlo todo.
4. Siempre vuelvo a El pintor de la vida moderna: «La perfección de la ropa consiste en la simplicidad absoluta, que es, en efecto, la mejor forma de distinguirse».
También: «La doctrina de la elegancia … impone a sus ambiciosos y humildes sectarios, hombres frecuentemente llenos de fogosidad, pasión, coraje y energía contenida, la terrible fórmula: Perinde ac cadaver! [A la manera de un cadáver]».
5. «Todo nos ha conducido a un individualismo tremendo. Ese individualismo necesariamente lleva a un narcisismo. El éxito del sistema es que nos ha hecho creer que cada uno somos distintos, que cada uno es único y especial en el universo, cuando somos sumamente parecidos. Es la necesidad de creer que nos diferenciamos. Un espejismo, puesto que sentimos cosas parecidas» (Ramón Andrés).
6. Días de escribir muy poco o nada. No hay ninguna rutina de la que no convenga tomarse unas vacaciones cada cierto tiempo. Oxigenan y permiten ver las cosas con perspectiva, a riesgo de que, en la distancia, nos demos cuenta de que la tal rutina no tenía demasiado sentido –es decir, perdamos la motivación.
7. Leo un ensayo de Susan Sontag que se llama «Sobre el estilo» y aborda la necesidad de acabar con la dicotomía fondo/forma en la crítica artística. Las obras de arte no tratan sobre algo sino que son algo en sí mismas, son algo en el mundo; es decir, su referencia no es externa a ellas.
En «Contra la interpretación», Sontag proponía una crítica de arte realmente encarnada, que no separase sensibilidad e intelecto. Sontag era antidicotómica. Pero casi siempre pensamos a partir de dualismos.
Pienso en la tensa entrevista que le concedió a Arcadi Espada. Se publicó en Letras Libres.
–Está en el libro –le señala Sontag, a propósito de algo que ahora no viene al caso.
–No recuerdo.
–Está aunque usted no lo vea.
La recordaba peor. En realidad, tras un inicio un poco movido, entrevistador y entrevistada entablan un diálogo fructífero.
Sontag demuestra su sagacidad cuando se niega tanto a aceptar un objetivismo dogmático como un relativismo en el que todo valga. «La tensión entre objetividad y subjetividad crea muchos problemas falsos», dice, pero, a la vez, «no todas las fotografías son erróneas ni mienten». Otra: «Lo real no es un simulacro».
8. Un día me di cuenta de que muchas de las cosas que no acababa haciendo respondían al miedo a molestar a los demás: no dirigirle la palabra a alguien por miedo a molestar, no expresar mi opinión en una clase o tras una conferencia por miedo a molestar al resto del público, etcétera.
La realidad se empeña en ser imprevisible: cuando creemos que vamos a molestar a alguien, probablemente no se moleste. La gente va a molestarse e incluso a enfadarse con nosotros cuando menos lo esperemos. Los demás siempre resultan una incógnita.
9. Mañana iremos a ver el musical Mar i cel. Compramos las entradas en septiembre. Recuerdo la mañana en que nos propusimos ir. Habíamos improvisado un plan de playa, a media semana, y casi no había gente y el agua estaba fresca. Ojalá el verano no llegase nunca, pero sí que me apetece la suavidad de la primavera o del comienzo del otoño.
10. Dar tiempo a las cosas.
1. ¿Principal rasgo de tu carácter? La tranquilidad.
2. ¿Qué cualidad aprecias más en un hombre? El desinterés.
3. ¿Y en una mujer? Lo mismo.
4. ¿Qué esperas de tus amigos? Honestidad.
5. ¿Tu principal defecto? La ansiedad.
6. ¿Tu ocupación favorita? Pasear.
7. ¿Tu ideal de felicidad? Una casa a medio camino entre el mar y la montaña.
8. ¿Cuál sería tu mayor desgracia? El sufrimiento de mi madre.
9. ¿Qué te gustaría ser? Seguro.
10. ¿En qué país desearías vivir? Reino Unido.
11. ¿Tu color favorito? El rojo.
12. ¿La flor que más te gusta? El lirio.
13. ¿El pájaro que prefieres? El vencejo.
14. ¿Tus autores favoritos en prosa? Josep Pla, Marcel Proust, Enrique Vila-Matas, Tao Lin.
15. ¿Tus poetas? Ausiàs March, Luis Cernuda, Francesc Parcerisas.
16. ¿Un héroe de ficción? El gato Félix.
17. ¿Una heroína? Marisa Paredes en La flor de mi secreto.
18. ¿Tu músico favorito? Clark.
19. ¿Tu pintor preferido? Neus Martín Royo.
20. ¿Tu héroe de la vida real? Josep Maria Esquirol.
21. ¿Tu nombre favorito? Pau.
22. ¿Qué hábito ajeno no soportas? El histrionismo.
23. ¿Qué es lo que más detestas? El sadismo.
24. ¿Una figura histórica que te ponga mal cuerpo? Eichmann.
25. ¿Un hecho de armas que admires? El beef entre Azealia Banks y Arca.
26. ¿Qué virtud desearías poseer? La gratitud.
27. ¿Cómo te gustaría morir? En la cama, sin darme cuenta.
28. ¿Cuál es el estado más común de tu ánimo? La falta de esperanza.
29. ¿Qué defectos te inspiran mayor indulgencia? Los comportamientos disruptivos en la adolescencia.
30. ¿Tienes una máxima? Sobre todo intenta no hacer daño.